“Al hombre no le pertenece la tierra, ni la frescura del aire, ni lo cristalino del agua, sino que el hombre es quien pertenece a la tierra. ¿Que sucederá cuando desaparezca el bosque, los animales, el agua? En ese preciso momento el hombre dejará de vivir y solo podrá sobrevivir”
(extracto de Carta del jefe Seattle al Presidente de Estados Unidos, año 1855)
Es nuestra obligación ser respetuoso con el medio ambiente, pero también es nuestra obligación generar beneficio a la sociedad para lograr el bienestar del hombre, entonces, debemos saber encontrar el justo equilibrio entre ambos objetivos.